Uno de los clásicos dentro de la categoría de ventiladores son aquellos que llevan incorporado un casquillo para las bombillas. Aunque estos ventiladores de techo tienen el inconveniente de tener que cambiar la bombilla cada cierto tiempo, este modelo es uno de lo más sencillos a la hora de la instalación.
Sin embargo, es importante tener en cuenta la potencia máxima admitida por el ventilador y el tipo de casquillo. De esta manera, sacaremos el máximo partido al producto, dotando de un estilo único a nuestra estancia.










